Relaciones Gobierno-PRM

POR VINICIO CASTILLO SEMAN.- Las críticas públicas hechas por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, manifestando inconformidad en las bases PRM con las últimas designaciones del presidente Luis Abinader en el tren gubernamental, inician un 2026 poniendo el foco en la relación partido-gobierno.
Es la primera vez que el presidente Abinader, con todo el respeto debido, es emplazado por un alto dirigente de su partido desde el Congreso Nacional, que ha sido un cuadro político leal al Presidente y que preside una de las cámaras legislativas.
Lo dicho por Pacheco sobre el disgusto en las bases del PRM me recordó la experiencia del primer gobierno PRD de Don Antonio Guzmán. En los últimos años de su mandato enfrentó críticas internas de que el partido y sus bases no estaban en el gobierno y que los funcionarios designados eran personas ajenas a los méritos partidarios.
En la coyuntura actual el presidente Abinader que por decisión propia puso candados definitivos a la reelección, y por ende una fecha de salida a 2 años y medio, el 16 de agosto de 2028 , enfrentará cuestionamientos de sus compañeros de partido, fundamentados o no. Eso es delicado para el Presidente y el gobierno porque estos próximos 2 años serán cruciales para culminar con alto aprecio público del pueblo.
Enfrentará el dilema de gobernar lo que él personalmente entienda lo mejor para su gobierno en materia de designaciones de funcionarios o gobernar estrechando sus vínculos partidarios con designaciones de funcionarios del PRM, que al acercarse las elecciones demandarán cada vez más espacio y poder de decisión en su gobierno.
Ojalá el Presidente y la dirección del PRM puedan trazar una estrategia que le evite al país se repita la historia del PRD en el periodo 78-82. De reiterarse las contradicciones gobierno-partido se debilitan ambos y el Presidente estará duramente enfrentado por sectores de oposición que buscan su desestabilización para crear un estado de ingobernabilidad.
Sumado a lo anterior se agrega para este año 2026 el aumento del activismo de los distintos precandidatos presidenciales, a lo interno del gobierno, y la elección de un nuevo secretario general, escenarios en que se mediarán fuerzas internas.
Aparte de todos los problemas nacionales con que tiene que lidiar el Presidente cada día, le tocará manejar con prudencia y tino la relación con su partido y sus bases sociales que son su principal soporte de sustentación a nivel popular.





